El terapeuta como espejo del cliente

“Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender las intenciones, acciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, no solo a través de un razonamiento conceptual, sinó mediante la interacción directa.. Sintiendo, no pensando.” G.Rizzolatti

La neuronas espejo fueron descubiertas por G. Rizzolatti y su equipo en la década de los años noventa. Los conjuntos de neuronas espejo parecen codificar plantillas para acciones específicas, lo cual permite a un individuo no solo llevar a cabo acciones motoras sin pensar en ellas, sinó también comprender las acciones observadas sin razonamiento alguno.

“Las neuronas espejo han proporcionado un marco unificador y han ayudado a explicar una multitud de capacidades mentales que hasta ahora habían permanecido misteriosas e inaccesibles a los experimentos.” V.S. Ramachandran

El impulso que no ha llevado a muchos terapeutas a elegir nuestra profesión ha sido muchas veces el placer por ver bien a los demás. Placer que a veces se ha convertido en dedicación, y de ahí maestría y profesión. Gracias a estos conocimientos podemos tomar claridad sobre el hecho de lo poco efectivo que resulta para la otra persona que renunciemos a nuestro bienestar para priorizar el bienestar del otro. Desde MACMA concebimos que la principal herramienta del Terapeuta en la promoción de salud para sus clientes, es el mantenimiento de su propio bienestar como persona, ya que condicionará la información emocional que se activará en su cliente mediante sus neuronas espejo, desde donde podrá encontrar nuevas maneras de sentir, nuevas comprensiones y nuevas soluciones a sus dilemas. “La única fuente de Salud es que cada una tome su espacio de Responsabilidad Completa en el Cuidado de su Vida, y ya que como es dentro es fuera, solamente ocupando este lugar en mi podré inspirar al cliente a encontrarlo internamente en él.” (Maria Escobedo, 2017).

Y desde estos avances en el conocimiento de los mecanismos de la psique, toma claridad la afirmación de Minuchin, uno de los padres de la Terapia Sistémica, “La responsabilidad del terapeuta es funcionar como persona, esto es, conservarse básicamente humano. Este es su triunfo” (Minuchin, S y Nichols, M. P. año 1993).

La siguiente pregunta sería… qué entendemos por funcionar como persona? En MACMA entendemos este funcionar como persona como la integración entre lo que una Persona Siente, Piensa y Vive.

 “La congruencia es la llave maestra de la curación. Si el terapeuta dice una cosa y siente otra, genera un ambiente de deshonestidad emocional que se hará inseguro para el paciente. (La incongruencia, no sólo trae como consecuencia el retraimiento del paciente, sino que también dificulta el flujo relacional percibido por el mismo terapeuta y entorpece el proceso. Baldwin, 2008).”

Desde MACMA estamos pudiendo ofrecer un programa que permite integrar el Sentir, Pensar y Vivir de cada terapeuta participante, de manera que experimenta una armonización entre estos tres procesos internos. En consecuencia, la armonización interna de los tres elementos es vivenciada por los participantes terapeutas como un acercamiento progresivo hacia la Autorrealización de los propios anhelos y vocaciones vitales de manera fluida. Simultáneamente, los terapeutas también han observado una aceleración en los procesos de reconexión y armonización también para sus clientes. Y consecuentemente, al ser valorados estos resultados como satisfactorios por los clientes, han acercado a nuevos clientes, que con el tiempo han traído también a otros clientes.

 

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